yul

Yul aprendió a leer a los dos años, había tantos libros en casa que antes de empezar a caminar sin caerse, ya conocía las letras que la acurrucaban antes de dormir. Dormía imaginando el abecedario que le paseaba por las manos, había algunas letras torpes que se atascaban en su cuna queriendo brincar una a la otra, la “X,Y y Z” siempre le hacía reír. Se dormía cantando con la “A” su letra preferida.

Pronto nació su hermanito, Hugo. Le enternecía que fuera tan pequeñito y tenía la virtud de entender sus llantos y todas sus necesidades. Le gustaba ayudarle a mamá, tenían largas conversaciones con el pequeñín mientras mamá le untaba crema y le ponía sus diminutos calcetines. Ella era la segunda en la familia, el sándwich, su hermana mayor Elisa y su hermano pequeño Hugo. Su madre se llama Alicia y su padre Fermín.

Cuando su madre estaba embarazada, trabajando en su laboratorio, tuvo una visión, mientras estudiaba en el microscopio un pedacito de cielo, fue él quien le dijo como se llamaría su hija: Yul, que significa corazón.

Cuando Yul estaba por cumplir los cinco años, apareció en el cielo, un halo solar y su vida cambió para siempre. Sus hermanito miró temeroso lo que estaba ocurriendo pero se quedó quieto, mientras ella se fue a platicar con el Sol. Fue así como Yul conoció todos los más íntimos secretos de la vida, de la tierra, la sabiduría de los viejos y de la raza humana. Yul, le gusta platicar con papá cuando llega del trabajo, y conversar sobre sus autores favoritos, Kundera y Cervantes, los favoritos de papá. Yul, no discrimina le gusta leerlos a todos, le gusta platicar con papá sobre idilios y sobre la justicia. Los cinco cenan y platican cómo les ha ido en el día. Y cuentan animados qué han aprendido.

Papá siempre dice que, al menos una cosa se debió acumular hoy.

Mamá es dulce y cariñosa, además de una gran investigadora. Y sabe cocinar cosas deliciosas.

Linda familia de la que viene Yul, le gusta leer, reír, cantar, jugar con su hermanito , molestar a su hermana Elisa que está entrando a eso que le llaman los adultos “madurez” o “adolescencia”. También con ella la pasa bien y se le hace tan bonita que desea en secreto parecerse a ella, al menos poquito.